Símbolos

Himno

Hombres y mujeres ciudadanos del mundo,

unimos nuestras mentes por un gran ideal:

construir un mundo más claro y más justo,

donde brille la esperanza, la concordia y la paz (bis).

 

Unamos nuestros sueños al saber y la ciencia,

con la magia profunda de la creatividad,

para anudar fuerzas que den movimiento

a ideas y acciones de progreso y de paz.

 

Hombres y mujeres ciudadanos del mundo,

unimos nuestras mentes por un gran ideal:

construir un mundo más claro y más justo,

donde brille la esperanza, la concordia y la paz (bis).

Letra: Martha Cecilia Portugal Ortíz

Música: Maestro Alberto Guzmán Naranjo

Escudo

Memoria Descriptiva

En el escudo del INTEP se distinguen dos campos o superficies fundamentales:

 

Una banda elíptica en la parte exterior, que es propiamente un ornamento pero de uso obligatorio. La relación entre el eje mayor y menor de la elipse es de seis a cinco.

Se trata de una curva que describe la trayectoria de un cuerpo celestial que se mueve alrededor de otro en una órbita cerrada según la ley de gravitación universal. Encierra el espacio sobre el que gira la misión institucional y da significado sentido al trabajo continuo de la institución.

Dentro de la franja referida, y como marco central, está el escudo propiamente dicho, en el que se observan las figuras representativas siguientes:

En el foco inferior de la elipse aparece parcialmente el fuste de una columna dórica y su capitel. Sobre la parte inferior de misma aparece una banda plegada con el lema comprometidos con la excelencia en su versión al latín, que refleja el imperativo por cumplir con el trabajo de formación integral de las personas que corresponde al INTEP. Apoyados sobre le ábaco de la columna, aparece dos figuras humanas un hombre y una mujer que extienden sus brazos para soportar un globo terráqueo que están en el foco superior de la elipse. La columna simboliza el apoyo y la cohesión que un pasado y tradiciones comunes aportan a los pueblos, representados por una pareja humana para que en función creadora, dirigida por la búsqueda desinteresada del conocimiento interior y exterior. Alrededor de las figuras centrales aparecen dos ramas de olivo doradas que simbolizan la paz y el compromiso de nuestra institución en conservar y preservar a naturaleza con la ayuda de la ciencia y el progreso. Los colores considerados y su simbología responden a las siguientes motivaciones:

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Bandera

La bandera del INTEP está elaborada de acuerdo a las normas de la heráldica de 1.20 de ancho x 1.50 de largo. Sus colores son: amarillo, blanco, azul.

El amarillo, el símbolo de la nobleza del saber y del fino y elevado valor de los conocimientos, la alegría y el honor que enmarcan todos los propósitos y actividades del trabajo en nuestra institución.

El blanco, el color de la luz y símbolo máximo de la unión, de la pureza en los propósitos, de la nobleza que surge del estudio.

El azul simboliza el color del cielo roldanillense y, puesto que es el color que aparece en el firmamento cuando se han disipado las nubes, simboliza la verdad, la justicia y la dulzura profunda del quehacer universitario y la lealtad con los valores del espíritu.

En el centro lleva el Escudo de la Institución para unir sobre la fuerza simbólica del blanco los lazos de estos dos símbolos.

Los colores de la bandera van dispuestos en forma vertical inspirados en la idea del crecimiento continuo de la sabiduría para trascender armónicamente hacia excelencia; se pretende expresar así la forma más limpia de la infinita y cálida posibilidad de movimiento. La ubicación de los colores responde al mecanismo fisiológico de percepción visual.

El amarillo, color cálido, está ubicado en el campo visual izquierdo y es interpretado por el hemisferio cerebral derecho, relacionado con sensibilidad, la imaginación, la intuición y la creatividad.

El azul color frío, está ubicado en el campo visual derecho y es interpretado por el hemisferio cerebral izquierdo, relacionado con el intelecto, la racionalidad, la ciencia y el lenguaje. Las franjas verticales siguen un gradiente horizontal en la temperatura del color, desde el cálido amarillo hasta el frío azul, atemperadas por el también cálido y silencioso blanco. Este arreglo de los elementos consigue una armonía y equilibrio tanto espacial como temporal.